Conectamos tu tratamiento, tu seguimiento, tu familia y tus profesionales para que la información importante de tu cuidado permanezca contigo.
El asistente de Siempre Conmigo. Organiza y acompaña tu experiencia de cuidado, en cualquiera de los tres roles.
No diagnostica, no prescribe y no modifica tratamientos. No te dice que tienes una enfermedad, no relaciona un síntoma con una causa y nunca contradice lo que tu profesional dejó indicado.
Lo que sí hace: recordarte los remedios tal como te los indicaron, explicarte con palabras simples una indicación que ya te dieron, preguntarte cómo estás, anotar lo que le cuentes y ordenarlo para tu próxima consulta.
Si algo parece importante te lo dirá, y te orientará a llamar a tu profesional o a buscar atención urgente, sin ponerle nombre a la causa. Eso lo decide quien te atiende.
Un ciclo continuo entre lo que tu profesional decide, lo que ocurre en tu día a día y la siguiente decisión.
Tú decides quién ve qué, durante cuánto tiempo, y puedes retirar ese permiso en cualquier momento. El consentimiento es una condición, no un trámite: retirarlo no te quita el acompañamiento.
Empieza eligiendo cómo vas a usar Siempre Conmigo.